Es un peligro que todos corremos al llegar el calorcito, la playa y las vacaciones en general. No es precisamente que no nos apetezcan pero la verdad es que parece que la llegada del verano es igual a perder el hábito de tocar y eso que nos pasamos meses y meses quejándonos de la falta de tiempo, ¿te parece raro que justo cuanto más tiempo tienes para tocar, menos lo hagas? Esto tiene su explicación: cuando estás obligado a llevar una rutina, como lo puede ser ir a clase, estudiar o trabajar, te resulta mucho más fácil encajar “bloques de tiempo” como si de un tetris se tratara, pero cuando no tienes algo de base que te obliga a ajustarte un poco a un horario, pierdes otros hábitos como lo es el de tocar. A esto se le suma una cantidad ingente de planes que aparecen en verano y lo a gustito que se está en la calle, ¿a quién le apetece encerrarse en la habitación a tocar con el calor que hace dentro? Pero no te preocupes, tengo unas cuantas ideas que pueden ayudarte a no rendirte este verano.
No te agobies
Aunque probablemente te cueste no sentirte culpable cuando ya llevas 2 semana y pico sin si quiera oler la guitarra, recuerda que estás de vacaciones y éstas no durarán eternamente; hay que aprovecharlas ahora que las tenemos, especialmente para recargar las pilas. Puede que te suene raro viniendo de un artículo ideado para animarte a tocar, pero el agobio ante una tarea concreta no hace más que bloquearla, así que no te agobies por no tocar. Tienes que sentirte en paz contigo mismo y tu instrumento y seguro que cuando la cojas, lo harás de otra manera. Lee el artículo completo »



