Desde nuestros comienzos hemos defendido a capa y espada el uso del metrónomo como arma indispensable y aliada del músico. Hoy me gustaría centrarme en las posibilidades de éste; no todo es ponerlo a sonar y seguir el “tic-tac” y eso es lo que el gran Paul Gilbert nos enseña en este fantástico vídeo. Está en inglés, pero no os hará mucha falta entender sus palabras, lo interesante está en sus manos:
¿No dan ganas de intentarlo? ¡A por ello!
Esperanza Galera
Es, junto a un afinador y el propio instrumento, una de los 3 elementos más básicos y fundamentales del aprendiz de música
Gracias a él logramos aprender a manejar el tiempo y hay que recordar que la definición más sencilla de música habla de “Melodía, ritmo y armonía, combinados”
Sea cuál sea la dificultad, tocar muy rápido muchas notas de forma fluida o distribuir correctamente las notas en tiempos largos, el metrónomo es ese director de orquesta que te indicará sin error dónde está cada cosa
Nos ayuda a desarrollar el importantísimo “metrónomo interno”, sin el cuál no se puede ser buen músico
Es vital para lograr una buena técnica, ayudándote a tener un fraseo fluido y limpio
Con él trabajamos la velocidad de forma correcta, aumentando el tiempo sólo cuando ya dominamos la ejecución en el actual
Junto a unos simples ejercicios podemos desarrollar un impresionante control rítmico. Prueba a tocar todos los ejercicios en tiempos “débiles” (en el 2 o 4 de un 4/4) o comenzarlo todo a contratiempo
No se puede grabar sin él; si no lo usas para grabar todos los instrumentos, las posibilidades de que todo suene en su sitio son prácticamente inexistentes
El metrónomo no es sólo cosa de baterías; él ha de tener buen concepto del ritmo para marcarlo, pero tú igualmente has de tenerlo para seguirlo
Es un error muy común pensar que el metrónomo, el control de un tiempo estable, va en contra de la libre expresividad de los sentimientos. No os confundáis: dominar el tiempo no es óbice de la expresión, sino una herramienta BÁSICA de ésta. Acelerarlo o ralentizarlo denota distintos matices emocionales que no podrás dominar si no controlas el tiempo medianamente bien