Como una de ellas, tengo una visión muy clara sobre cómo una mujer ha de comportarse en un mundo de hombres, como lo es el de la Música; como especialmente lo es el de la Guitarra.
Mi visión trata de igualdad, no de diferenciar entre hombres y mujeres, sino entre guitarristas que trabajan y guitarristas que no, guitarristas que se lo toman en serio y guitarristas que no. No hay ni una sola razón por la que se deba hacer de otra manera y en cierta parte, este artículo va en contra de esa visión, ya que es un artículo dirigido a ellas, pero me siento en la obligación moral y profesional de publicarlo y ponerlo a disposición del mayor número de ojos posibles. La razón que me lleva pues a romper mi propia visión de igualdad es que hay un factor por el que la mayoría de mujeres necesitan que se les haga un decálogo como éste y los hombres no, un factor que ellas mismas han creado y no paran de promover: su victimismo.
Evidencia 1: El victimismo crea víctimas
Se quejan de que no son tratadas y respetadas por igual, de que valen tanto o más que los hombres y aún así éstos no las toman en serio, pero ésa ya es la primera baza que las diferencia de ellos, ya que los portadores de espermatozoides no se quejan de no ser respetados. La actitud victimista de las mujeres guitarristas no hace más que convertirlas en víctimas, en una figura débil y quejica a la que hay que tratar con especial cuidado, porque es frágil y fácil de molestar, ¿es eso lo que buscáis? Pensé que era respeto y aceptación lo que abría vuestras bocas con pose digna a reclamar al mundo, pero pensando que las mujeres son unas maltratadas musicales y los hombres unos maltratadores que no las toman en serio, ayudáis a convertirlo en realidad. Un maltrato se da entre alguien fuerte y alguien débil, jamás entre dos personas con la misma fortaleza y está en vuestra mente el sentiros más, menos o tanto como los demás. Vosotras sois las que decidís si se produce ese maltrato musical, o no, ¿o a caso no sois suficientemente fuertes?
Claro que en esta vida, dentro y fuera de la música y en cualquier aspecto de nuestra existencia, nos vamos a encontrar con personas despreciables que nos critiquen con maldad y vayan al insulto más fácil, como lo es el machista, pero eso te pasará seas mujer, hombre, gordo, flaco, blanco, amarillo o azul y una vez más es en mano de las mujeres en las que está cómo afrontarlo, ¿quejándose dejando ver que al ser mujer hay que tratarte mejor? La igualdad acarrean los mismos beneficios y problemas, no consigues nada no queriendo afrontar los puntos negativos que te corresponde vivir.
Evidencia 2: Si quieres que te respeten por tocar, toca
Es agotador leer en foros, artículos y redes sociales la indignación de tantas y tantas chicas y no tan chicas de lo mal que supuestamente se nos trata, además de una pérdida de tiempo, aunque no una tan grande como escribirlo. Traen a su memoria a otras mujeres que son conocidas por cómo tocan como argumento de lo capaz que es una mujer, pero no se dan cuenta de que esas mujeres no perdieron el tiempo así, sino que lo usaron para practicar. Me cuesta creer que, de verdad una mujer se siente enfrente de una pantalla a despotricar porque no se le respeta por como toca, ¿de verdad esperas que te tomen en serio como guitarrista a base de argumentos escritos en internet? No es precísamente un secreto, pero lo diré igual: el mejor argumento para demostrar lo capaz que es alguien, es desarrollando y demostrando esa capacidad. Dicho de otra forma, si quieres que te respeten por tocar, deja de perder el tiempo escribiendo sandeces y toca Lee el artículo completo »