Octavarium de Dream Theater
Esperanza Galera
Noviembre 17th, 2009

We move in circles; this story ends where it began. Para algunos, gran obra maestra del metal progresivo; para otros, el inicio o la confirmación del declive. Por qué, pese a estar acostumbrados a que nada guste o disguste a todos, las opiniones sobre el octavo disco de Dream Theater son tan dispares, quizá se deba al gran giro que supuso en la progresión de la banda. Ya se venían avisando cambios desde dos discos atrás. Con ‘Six Degrees’ se pasó de experimentar como en los anteriores discos a que el experimento fuera el disco y ‘Train of Thought’, el disco más oscuro y metalero de la banda, abrió la brecha entre los fans, que se agrandó y separó de forma irreversible con éste del que escribe una servidora hoy: ‘Octavarium’.
Producido por John Petrucci y Mike Portnoy, a lo largo de sus 75 minutos de duración son tratados una amplia variedad de estilos, siempre bajo el propio concepto musical de la banda y un notable resurgimiento de los teclados, que da pie al nuevo estilo inducido en la banda por Jordan Rudess. Por segunda vez en la discografía de la banda nos encontramos con un disco sin ningún tema instrumental, aunque algunos solos y partes sin letra son tan largos que se podrían sacar temas “contundentes” sin ningún problema. Muchos han coincidido al afirmar que este octavo disco junta en sus ocho canciones pequeños homenajes a todas las etapas pasadas por la banda con anterioridad en todos sus discos predecesores. No obstante, esto es algo muy subjetivo, ya que, aunque es innegable la variedad de estilos tratados, no a todos les evoca ese pasado, según algunos, drásticamente olvidado de ‘Images and Words’ o ‘Awake’, por ejemplo. Con todo, hay una excepción confirmable cuya intención no es sólo recordar temas de discos anteriores, sino además, continuar su temática: “The Root of All Evil”, la potentísima y gran apertura del disco. Se trata de la tercera parte de la saga de alcohólicos anónimos que Mike Portnoy describe en 5 temas a lo largo de su discografía. Éste es el tercero y en él nos podemos encontrar riffs inspirados o directamente idénticos a sus predecesores: “The Glass Prison” y “This Dying Soul”. Esto ha llevado a pensar, tanto a fans como a detractores, que Dream Theater “se repite” o “se ha quedado sin ideas”, dando por supuesto que esos riffs tan parecidos a los escuchados con anterioridad son copias accidentadas. Respecto a este caso en concreto, se equivocan, ya que se trata de algo intencionado cuya finalidad es “hablar” de las etapas anteriores de una forma musical. Esto se confirma al apreciar la letra, al igual que pasa con el último tema de la saga, en ‘Black Clouds and Silver Linings’, “The Shattered Fortress”. Pero eso es otro tema aparte.
Más allá de ello nos encontramos junto a “The Root of All Evil” con otros 7 temas muy distintos entre ellos. La potencia del metal de “Panic Attack”, las bellas melodías de “The Answer Lies Within”, las líneas oscuras de Sacrificed Sons, la simplicidad para muchos inspirada en U2 de “I Walk Beside You”, el resurgimiento de los teclados y la voz en “Never Enough” al más puro estilo Muse…Se podría decir que ‘Octavarium’ es un disco de contrastes; contrastes que se unen en perfecta armonía y nitidez en el octavo tema, que da nombre al disco. “Octavarium” se trata de uno de los mejores temas de la historia del género en su forma más actual. Dividido en 5 partes más una introducción instrumental, es un tema con gusto, elegancia y pasión, con bellas melodías, riffs aplastantes del metal más duro, y letras que rompen el corazón y transmiten odios, arrepentimiento, amor, desgracia o euforia. Y todo ello agitado y mezclado con el gran despliegue de todos los medios al alcance de una de las bandas más rentables de la actualidad. Su desarrollo no podría ser más impecable y acertado y su grandeza reside no sólo en la música, sino en su simbolismo y significado. Muchas teorías ha generado a su alrededor, algunas de lo más, digamos, “entusiastas”. Algunos afirman que se trata de un homenaje a la música de los años 70 o, aún más utópico, un repaso a la progresión de la banda Pink Floyd. Una vez más es el desconocimiento el causante del error, ya que atendiendo a la forma y letras del disco se descubre “el pastel”. “Octavarium” repasa uno a uno todos y cada uno de los temas del propio disco, haciendo alusión con melodías y versos. Esto forma parte de la filosofía sobre la que se forma el disco en todos sus conceptos simbólicos, la cual cito sacada de uno de los versos nada más empezar el artículo: “nos movemos en círculos, esta historia acaba donde empieza”. “Octavarium” se trata del clímax máximo de esa premisa y es así como se comprende. Se podría decir que el disco entero trata la estructura de exposición A-B-A: Explica lo que vas a decir, dilo y luego explica lo que has dicho. Así lo hace con los primeros 7 temas, lo dice en las tres primeras partes de “Octavarium” y luego lo explica en la cuarta y quinta parte. Esto último lo podréis oír en el minuto 18:35: Portnoy dice “Root” y LaBrie resume “The Root of All Evil” mientras esa canción suena intacta de fondo; Portnoy dice entonces “Second” y LaBrie procede de la misma manera con “The Answer Lies Within”, mientras la grabación de ésta se escucha. Así ocurre con los 8 temas y todo esto lo podréis oír casi a la perfección con unos casos y digo casi porque, para no saturar con dos canciones sonando a la vez, las citas de los temas están a un volumen bastante bajo, aunque en absoluto inaudible.
Y es con una dulce y preciosa melodía de flauta, elevándose tras la tormenta, como acaba “Octavarium”; tanto el tema, como el disco.
Pero si por algo se conoce a Petrucci, Portnoy, Rudess, LaBrie y Myung es que nunca tienen suficiente con lo que hacen y las innovaciones no se limitaron al ámbito musical. Nació el estilo único “extramusical” tan propio de la banda y que a tantos enamora, aunque algunos tintes dejó antes en sus otros trabajos.
Como mencioné poco antes, los cambios comienzan desde dos discos atrás y es en ‘Six Degrees Of Inner Turbulence’ donde se empezó a trabajar la idea “todo se mueve en círculos”. La primera muestra de esa filosofía se da nada más poner el disco, cuando podemos oír el ruido blanco con el que termina el último tema de ‘Scenes from a Memory’, lo cual también ocurre con el sintetizador del final del ‘Six Degrees’, que produce el mismo acorde que al principio de “As I Am”, primer tema del ‘Train of Thought’. En el caso de ‘Octavarium’, es la última nota de “In the Name of God” la que suena nada más poner el disco, al empezar con “The Root of All Evil”.
Hay decenas de detalles al respecto, en las canciones, en los títulos y en las propias carátulas y no quisiera aburriros con detalles extramusicales que sólo interesarán a los fans más asiduos de la banda; a éstos les recomiendo buscarlas en Internet.
¡Y después de leer esta review sólo os queda disfrutarlo!
Rocking in the Free World,
Esperanza Galera
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1 Hottercraft 28 Diciembre 2009
Excepcional álbum de Petrucci y compañía. Respecto a lo que has comentado sobre si es una obra maestra o el inicio del declive. Definitivamente este disco es una obra maestra. Pero Dream Theater deben saber cuando tienen que parar. Por detrás encontramos a grandes grupos que, con el tiempo, perdieron muchísimo crédito como bandas al seguir sacando discos sin sentido. Para mi éste debió ser el final de Dream Theater, pues los dos siguientes discos fueron algo asi como “más de lo mismo”, y con el tiempo sus propios fans se podrían cansar de ellos. Yo pondría ya punto y final, aunque duela, a la carrera de esta grandísima banda con un disco en directo que recoja, esta vez si, lo mejor de su carrera, sin especializarse en las canciones de sus nuevos discos, como en cada directo que sacaban al mercado. “A Change Of Seasons”, “The Root Of All Evil”, “Metropolis”… todas aquellas canciones que hacen día a día grande a esta magnífica banda que, no en vano, debe de parar ya, debiendo ser conscientes de que sus últimos dos trabajos “Systematic Chaos” y “Black Clouds & Silver Linings” no pasarán a la historia de la banda como sus mejores discos, ni mucho menos, cuando todavía podemos disfrutar como el primer día de sus grandiosos “Images And Words”, “Awake”, “Metropolis Pt. 2: Scenes From A Memory”, “Train of Thought” o este mismo “Octavarium”.
2 Esperanza Galera 28 Diciembre 2009
Uf, no estoy nada de acuerdo con tu opinión, aunque la respeto. Como fan (con criterio) de Dream Theater que soy, no podría está más en contra de ese razonamiento de “deberían parar, porque empiezan a cansar”. Yo y como yo, millones de personas, pensamos que Black Clouds and Silver Linings es un señor discazo; de hecho conozco personas que desde Octavarium habían “abandonado” a la banda hasta la aparición en junio de este disco.
Al final esto es como todo, cuestión de gustos :)
3 Marc Domenech "Scooby" 28 Diciembre 2009
Ostras… esto de decir que un grupo debe parar… es muy fuerte no ???? Todos los grupos tienen discos fuertes y discos “mediocres”, pero deben saber evolucionar, o sino, mantenerse en su líniea, pero no es fácil. Es un tema evidente que se repite a lo largo de la história de la música… uno de mis grupos favoritos, estuve a punto de echarlos a la basura cuando sacaron Load, y luego ReLoad.. por dios… pero parece que se has sabido “redirigir” o readaptar con un estilo mas seco, y mas contundente como el St Anger que es pura energia.. no se, creo que todo es evolucionar, pero un grupo no puede tener que parar por haber sacado un gran disco !!! sino todo lo contrario !!!! lo que deben hacer es aprender de el e intentar mejorarlo o como míno evolucionar a partir de él. ….creo…. jejejej
4 Esperanza Galera 28 Diciembre 2009
Estoy de acuerdo contigo, Marc, nadie debería decir que tal o cual grupo deba parar (aunque se puede opinar que quizás sería lo mejor). Personalmente creo que es algo complicado el tema… Si el grupo encuentra su estilo y trabaja en él, se repite, pero si avanza, deja de lado lo que le hizo ser tan grande. Al final es imposible tenerlos a todos contentos jajaja Personalmente creo que Dream Theater ha sabido compaginar ambas cuestiones: evolucionar manteniéndose fiel a su estilo y es por eso uno de mis 2 grupos favoritos :)
5 Pepe Navarro 28 Diciembre 2009
Que un grupo con la trayectoria de Dream Theater incluya en un disco un tema/bodrio como “I Walk Beside You”, es muy revelador. De ese disco solo se salva el tema que da nombre al disco, que aún guarda algo de esencia. El resto, temas para escuchar y olvidar. Dentro de 30 años, la historia del rock progresivo habrá dado el título de imprescindibles a discos como “Awake”, “Images & Words” o “Scenes From a Memory”, tales como son hoy “The Dark side Of The Moon”, “Moving Pictures”, “Point of Know Return”, “Leftoverture”, “In The Court of Crimson King” y un largo etc. De octavarium ni rastro….
6 Rodrijes 1 Enero 2010
Gran disco de estos maestros des metal progresivo, representa un nuevo paso muy acertado en la historia de la banda. Sobre lo de que deben saber cuando parar y esas cosas, diré que me parece una patraña y que veo cada nuevo trabajo de Dream Theater como un pequeño tesoro que se revalorizará con los años y que seguiré guardando comoel primer día, pues el tiempo podrá en su lugar a Petrucci y compañía, como abanderados de la experimentación musical dentro del metal.
Por cierto, me he emocionado con la parte en la que se decriben las sensaciones que provocan las canciones de Octavarium!!!jejeje
7 Juan 24 Febrero 2010
Por cierto, yo no tengo el final con la flauta. En mi CD al final de Octavarium suena el principio de the Root of All Evil también. Como si hiciese un círculo a lo “The Wall” de Pink Floyd. Curiosamente la frase entrecortada que entrelaza las dos partes de The Wall “Insn´t this where we came in” se escuchan en el minuto 14:00 de Octavarium. Me parece que la versión del final con la flauta es una que circula por internet.
8 Hugo 17 Abril 2010
Sinceramente, este grupo no debería existir. Escuchen a Fates Warning, Coroner, Atheist, Sadus, Mekong Delta, si quieren apreciar música adulta, compleja, con sustancia.Háganle un favor a sus oídos y cerebro, y maduren.
PD “abanderados de la experimentación musical dentro del metal”.Hay que ser inculto.
9 Magda :3 12 Mayo 2010
Creo que el que debería madurar eres tu. Una persona con buen criterio musical está abierto a todo y respeta todo (independiente le guste o no). Personalmente puedo escuchar Pop como a los 3 minutos puedo estar escuchando Death Metal o Jazz… pero en fin, es Dream y nunca falta el imbécil que cree que sabe de más.
Por ooootro lado, coincido un poco con tu opinión :3 a pesar de que no me quedo con muchas temas (a lo más Octavarium, Lies … y Panic Attack) pero creo que nadie ha creado algo tan complejo a la hora de la estructura músical como es Octavarium. Es decir, componer cada canción con los tiempos según el tracklist (ejepmlo Panic Attack si no me equivoco tiene tiempo de 5/8), hacer toda una relación con la proporción 5:8 (quien tenga el disco original lo podrá apreciar mejor) y un largo de etc no es algo que hace cualquiera en una tarde.
En lo personal, no me gusta mucho el disco (me gusta, pero no me llega), pero si es una obra maestra en lo musical.
Y una última cosa, Dream es un grupo como cualquier otro (unos mas virtuosos que otros) … ¿Por qué la gente no puede dar opiniones coherentes y acordes sin dejos de grandeza? Esas son las personas que en realidad deberían madurar.
Besitos
Magda :3
10 Koul 12 Mayo 2010
“Sinceramente, este grupo no debería existir. Escuchen a Fates Warning, Coroner, Atheist, Sadus, Mekong Delta, si quieren apreciar música adulta, compleja, con sustancia.Háganle un favor a sus oídos y cerebro, y maduren.”
No sabía que a cierta edad tenías que escuchar otro tipo de música. que pelotudo q sos!!!!!
madura vos pendejo q seguro tenes 10 años