
Hoy llega la segunda entrega de la serie “Música y Niños”, que comencé hace algunas semanas en este blog. Para hacer un poco de memoria, os recuerdo que se trata de una serie de artículos que iré escribiendo bajo un nexo común: compartir las reflexiones sobre la enseñanza musical para niños que día a día voy extrayendo en las clases que imparto, con el fin de que a alguien le puedan resultar interesantes y útiles.
Os aseguro que en las clases que he dado desde el anterior artículo he aprendido bastante, y poco a poco el camino por el que quiero conducir a los niños se va a haciendo un poco más liviano. Puedo afirmar que gran parte de las bases de los métodos de aprendizaje para niños, son aplicables a los adultos. Es el mismo fondo con distinta forma.
Tras las primeras clases, me di cuenta de que para motivar al alumno son igual de necesarios los objetivos a medio/largo plazo que las pequeñas metas diarias.
Es importante “meterse” en la mente del niño y pensar -aunque sea por un momento- tal y como lo haría él. Para ello, la primera pregunta que me tuve que hacer es “¿Qué quiero aprender? “. A un niño de 7 años no le interesa la lectura a primera vista, no le atrae la idea de tener una digitación sólida, y mucho menos le apetece conocer las inversiones de un acorde…un niño con un guitarra en las manos lo único que quiere es saber tocar canciones. Obviamente mi papel como profesor no es el de responder a sus apetencias, es el de conseguir que comience a tener una formación lo más completa posible, pero os aseguro que si explotamos sus intereses ya tenemos mucho hecho.
Por lo tanto, decidí que mi estrategia consistiría en trabajar una pieza sencilla pero con cierta dificultad para ellos -acordes nuevos, alguna cejilla- como objetivo a medio plazo, y combinarlo a su vez con el aprendizaje de melodías muy fáciles como meta diaria.
¿Mi elección para tenerles liados durante unas cuantas semanas? Los acordes del Canon de Pachelbel. La archiconocida sucesión en Re les resulta muy familiar en cuanto la escuchan, y me permite trabajarla a varios niveles según su edad: tocando únicamente las tónicas del acorde, dando el acorde completo, con diferentes ritmos, arpegiando, etc.
En cuanto a las metas a corto plazo me he decantado por melodías que conocieran sobradamente, trabajadas únicamente de manera melódica y en una sola cuerda. Los “hits” aprendidos por el momento -seleccionados por los propios alumnos- no han sido otros que “Cumpleaños Feliz” y “Navidad, Navidad, Dulce Navidad”. Al ser cosas tan sencillas, consigo que casi todos lo aprendan en una única clase, que se muestren motivados con una melodía que conocen, y que vean algo más cercano el reto -que tanto les abrumó al principio- de aprender el Canon.
Junto con esto, intento sacar siempre un rato para trabajar -sin instrumento- sencillos ejercicios de ritmo mediante juegos con palmas, por grupos, etc.
Es gratificante observar como se va despertando el interés en aquellos que al principio parecían más reacios, y como poco a poco van formando parte del vocabulario de los niños palabras como corchea, arpegio o pentagrama.
Yo, por mi parte, sigo intentando mejorar las clases y aprendiendo día a día cosas que me hacen crecer como músico y como persona.
Un saludo y hasta la próxima!
Juan Fernández.








Esperanza Galera on 11 diciembre 2009
Otra genialidad made by Juan Fernández, ¡tremendo artículo! Vaya cabecita que tienes.
Sandra Morón on 12 diciembre 2009
Tú creces, y con estas cosas nos haces crecer a todos contigo.
Bonitas palabras y bonita alma.
Pablo on 12 diciembre 2009
No me puedo creer que exista algo asi en internet!!!! Mis felicitaciones para este muchacho a mis 27 años un blog a conseguido impresionarme gracias y seguir así
Marc Domenech "Scooby" on 14 diciembre 2009
Amigo.. me tienes en ascuas… jejeje.. tengo a un peque de 6 años en casa que de vez en cuando me pide la guitarra, para hacer ruido claro, porque le doy la acústica y no la quiere jejeje. Pero bueno, es un primer paso.. y le doy vueltas a ver como le puede empezar a enseñar fundametnos (que yo no tengo) a ver si se engancha… sigo tu post ansioso de encontrar alguna pista !!!!
Rodrijes on 1 enero 2010
Es admirable tu labor y la forma que tienes de enfocar las cosas, sobre todo en esta época en la que los niños y nosotros,los jóvenes, no nos interesamos por nada. Hace mucha falta gente como esta para transmitir los valores del esfuerzo y el sacrificio a las nuevas generaciones, ya no solo en el ámbito musical sino en todos los ámbitos de la vida.
Querer es poder pero con dedicación y sacrificio.