La Producción y el Productor en nuestros días
Marc Bahamonde
Enero 26th, 2010
Sin más pretensiones que acercar un poco el trabajo de los profesionales de la música más venerados, discutidos, amados y odiados desde el principio de la industria discográfica, este articulo, como primera parte de una serie, intenta reflejar mi experiencia en este campo, sin sentar cátedra, para intentar esclarecer todos los puntos que históricamente han sido desconocidos, malinterpretados o ignorados.
El término “producción” en el ámbito musical siempre ha estado rodeado de un oscurantismo y misterio que, a menudo, ha llevado (y sigue llevando) a equívoco. Una de las razones es que la palabra usada en diferentes contextos (sobretodo dentro de las múltiples variantes en el mundo del arte) conlleva diversos significados y matices. Por ejemplo, en el cine o la televisión, la producción se asocia con la logística en general, como la intendencia (catering, localización…), los recursos (transporte, vestuario, decorado…) y también, siendo ésta la ejecutiva, tiene que ver sobretodo con la parte financiera (casi siempre).
En la industria musical, la producción es algo completamente distinto. Suele recaer en una única persona que, en términos generales, debe conseguir que un proyecto “X” llegue a buen puerto; eso significa, entre otras muchas cosas, cuidar desde el sonido global del disco hasta el más ínfimo detalle en el artwork, pasando por ajustes necesarios en las letras. El productor es el responsable final del proyecto. Si el disco suena, poca gente se acuerda de él, pero si no, es al primero al que le cortan la cabeza.
¿Por qué es necesaria la figura del Productor?
La perspectiva que tiene alguien “de fuera” no sólo es saludable, además es vital. Vamos a imaginar una banda de rock a punto de grabar un disco. En la mayoría de las casos, los temas se han compuesto, arreglado y tocado de una manera endogámica antes del planteamiento del proyecto. Un buen productor dará forma, gracias a su perspectiva y conocimientos musicales y de la industria, a todas esas canciones en beneficio del previo acuerdo común entre la banda, la discográfica, el management y el mismo productor. El consenso es una parte fundamental, sino la más, a la hora de producir; ya sea con una banda, cantante, creativos varios de publicidad o supervisores musicales en una banda sonora para el cine, TV o teatro.
¿Cuales son las tareas específicas que tiene que hacer un Productor?
Aunque en próximos artículos veremos estos puntos a fondo, vamos a echar un vistazo rápido.
Planificación
Esto comprende diseñar el timing de ensayos, grabación, postproducción, edición, mezcla y mastering, así como la contratación (siempre desde el consenso) de los espacios, maquinaria y profesionales necesarios; generalmente grabar un disco es caro y lo que más cuesta es el tiempo que se usan esos espacios, máquinas y profesionales. Lo mejor es tenerlo todo planificado para ajustarse al máximo al presupuesto que se acuerde del proyecto.
Ensayo o preproducción
Aquí es donde se tiene una visión global de cómo ha de ir la cosa en términos puramente musicales. Se miran todas las canciones, todas sus partes, intros, outros, instrumentación, tesituras, arreglos…
Grabación
Una vez dilucidado el sonido general, el productor decide qué plataformas de grabación usar, qué micros seran los necesarios, amplis, baterías, percusiones, etc… Es importante saber y conocer qué músicos van a grabar, porque acaba siendo más importante cómo son que cómo tocan. Me explico: Cada músico tiene una forma de tocar muy específica y singular; eso es lo que hace grande a la música y eso es lo que hay que intentar no perder de vista. Lo que hace a un músico único es su manera de tocar; eso es lo último que se debe cambiar, aunque pueda llegar a suponer ajustes en el planteamiento inicial. Cada estilo de música tiene sus “trucos” para que suene y tan importante es conocerlos como saber llevarlos a cabo.
Postproducción
A menudo es necesario añadir diversos elementos a una grabación para acabar de conformar el sonido global y conceptual, como por ejemplo un ritmo electrónico extra en alguna parte, una voz en off o un sampler.
Edición
En la mayoría de grabaciones hay pasajes, partes o instrumentos que no quedan del todo ajustados a la canción. Eso se debe a que, afortunadamente, la música la seguimos haciendo las personas y no las máquinas. Esto no quiere decir que todo necesite ser milimétricamente ajustado; al revés: una edición inteligente donde podamos conjugar una interpretación humana con la precisión que nos brindan las máquinas nos dará como resultado una buena producción. Esta parte no la suele hacer el productor, sino que, siguiendo sus directrices y bajo su supervisión, un ayudante realiza el “trabajo sucio”.
Mezcla
La hora de la verdad. Todas y cada una de las pistas que se han grabado pasan a ser una (estéreo). La pericia que se tenga a la hora de comprimir señales, panoramizar, dar profundidad, uso (o abuso) de efectos, volumen o planos sonoros determinará el éxito final de la producción.
Mastering
Hecha la mezcla es hora de darle el toque final al disco. Se pasa la pista estéreo resultante de la mezcla por una serie de dispositivos (preferiblemente analógicos) tales como equalizadores, compresores o previos valvulares para dotar a la señal tanto de los estándares necesarios en la industria así como de las preferencias acordadas para el proyecto. La decisión de qué dispositivos y en qué rangos se usan es también completa responsabilidad del productor.
Así como hay diferentes tipos de producciones, hay muy distintos tipos de productores. No hay nadie mejor que nadie y las diferencias que pueda haber entre cada uno, probablemente serán las que acerquen más el producto al resultado deseado. Lo mejor es trabajar con alguien (con solvencia contrastada, por supuesto) que pueda entender los objetivos que se deben tener a la hora de lanzar un proyecto nuevo donde se va a invertir mucho tiempo y dinero y sea capaz de llevarlo a buen puerto.
Marc Bahamonde
Artículos relacionados
Anterior: Rocking in the Free Encuesta: La SGAE
Siguiente: Entrevista Quarantine





1 Laura López 26 Enero 2010
Marc me ha gustado mucho tu artículo en serio, me parece increíble. Espero que con este y tus demás artículos la gente se de cuenta de lo que cuesta realmente sacar un disco a la luz, y sepan valorarlo más. Enhorabuena en serio!!!!
Un besote,
Laura López
2 Juan Fernández 26 Enero 2010
Si señor, pinta muy interesante esta serie!
Un Saludo!
3 Miguel Leviñanco 4 Febrero 2010
Muy bueno el articulo Marc! Te vas a explayar un poquito mas?!