• 13th diciembre 2009 - By Lete G. Moreno

    DrumsHay maneras diferentes de interpretar la batería, sobretodo dependiendo del factor y de la condición de quien la toque o quien se prepare a componerla. Los hay con doble bombo, también los hay sin timbal aéreo o con mil timbales más, y un largo, largo etcétera. Pero de lo que uno no se puede olvidar, es que la batería, dicha como sí, es un instrumento rítmico y jamás se podrá salir de ese margen que cada instrumento adquiere en su campo.

    La batería puede ser un instrumento más o menos difícil para algunos, para otros es solo el acompañamiento, aunque mirándolo desde cierto punto de vista, puede llegar a serlo, aunque no debemos olvidar que la batería data de un campo del cual no se podría tener música si no es por su función, el ritmo. Uno de los dos pilares del hacer de la música, (junto al “oído”),  que pueda tener algún músico o no músico.

    Partiendo desde la base de que la batería es un instrumento rítmico, se puede observar que todos sus elementos están en una especie de armonía. Principalmente está compuesta por platillos, timbales y tambores. Estos tres elementos se complementan unos a otros permitiendo que la batería sea un instrumento de percusión muy completo.

    Mirándolo desde la posición de instrumento rítmico, y de una “falta” de melodía en su interpretación puede llegar a parecer un instrumento con unas “limitaciones” musicales comparado con otros, pero ahí es cuando ya entran las manos de quien toca ese instrumento. No creo que pueda parecer bien esta idea a todo el mundo, o sí, pero lo que yo opino es que una de las facetas más importante de un batería, es lo que pueda transmitir. La capacidad que tiene un buen músico, sin una aparente melodía que exprese algo, en muchas canciones y obras te descubrirá algo que puede llegar más lejos de lo aparente. Es la capacidad que tiene el músico para envolver esa canción y lograr una armonía con todos los demás miembros del grupo, el estado de trance en el que se debería entrar cada vez que se interpreta cualquier canción, ¡que estamos haciendo música!.

    También hay quien dice que: “menos es más”. Es algo importante en muchos casos para que un tema sea una bola de música. Respetar mucho la línea melódica o la voz, que es el principal elemento de cualquier canción, es fundamental para que se pueda escuchar con agrado. Un truco por si no encontráis la velocidad en una canción, es intentar cantarla al mismo tiempo que se toca, y comprobar la velocidad para que el cantante pueda dar su 100%.

    Hay que lograr expresar lo más posible y lograr un ambiente perfecto entre los miembros de la banda. Una canción puede llevar una progresión de acordes que pueda resultar, por ejemplo, nostálgica. Para mi hacer, (aparte de la técnica claro), creo que es muy importante tocar esa canción con ese sentimiento, ponerte en la piel si has vivido alguna situación o interpretarla. Lograr que la canción diga algo. El saber poner las cosas en su sitio, el tocar por un motivo, y nunca creerte más importante o más imprescindible que nadie. Cada uno tiene su función, y entre todos, y un respeto, se podrá llegar a lo que se pretende.

    Alguien me dijo alguna vez que de cualquier trabajo de música te echarían antes por no respetar que por no tocar, y no respetar implica, volumen al que toques, exceso de los recursos elegidos… y aparte, tu forma de ser.

    Quiero llegar un poco a la idea, de que sí, la batería es un instrumento rítmico, pero se puede experimentar más allá del ritmo (como ya nos han demostrado grandes baterías). Precisamente por eso lo digo. Últimamente la técnica es algo al pie del cañón en la carrera de un músico, y es algo lógico, el mundo avanza, pero también hay que saber conservar la idea fresca de la música, que la respires y sea aire limpio. Con esto quiero compartir mi idea principal de la batería, que es la de quererla como instrumento y explotarla lo más lejos que se pueda, no dejar de estudiar nunca y mucho menos de aprender, y que la batería y la música se haga por un sentimiento no por algo que tengamos pre-inculcado o por una moda…

    Como último detalle quiero explicar “cosas” que yo aplico y he ido descubriendo desde que llevo tocando la batería: afinación, medidas, etc… También como se puede usar la batería para que ella sola levante y lleve en brazos una canción.

    La afinación de la batería, la medida de las baquetas, platillos, timbales, etc, pueden realizar un sonido diferente al oído para que pueda transmitir más sutileza, más agresividad, más nervio… sentimientos en general. Ya no estoy hablando de un solo de batería, sino canciones, obras, fragmentos de música en las que la batería o percusión acompañe de tal manera a la melodía, que la canción ruede. Por ejemplo, el hit-hat. Algo que aparentemente, es algo que si, que vale, que se abre y se cierra, pero en realidad aparte de lo valiosas que son sus funciones rítmicamente, puede darle un sentido a la intensidad de una canción. El crescendo de un estribillo o de una parte más enérgica le dan cuarto o medio cuerpo al tema, aparte de lo imprescindible que es a la hora de tocar ritmos con “groove”. La intensidad del golpe de bombo en cada momento. No todos los bombos tienen que llevar la misma pegada, de hecho, existen varios movimientos de pie para poder variar la pegada en cada caso, (todos los iremos explicando poco a poco). La caja. La caja, puedo decir en mi caso, que es la parte más bonita de la batería. El sonido más calido que puedas recoger, parte insustituible de la batería. La posición de la caja es algo que se ve afectada mucho por el estilo que se pretenda tocar. Si necesitas un golpe más seco, con mucho aro de caja, como por ejemplo Jazz, se tiende a inclinar la caja hacia el bombo para conseguir esa comodidad y no chuparte todas las vibraciones que pueda desprender el golpe contra el aro de la caja. Como en este caso, la caja está volteada hacia el bombo se suele usar la posición tradicional de mano. Si necesitas una mayor pegada como por ejemplo en música rock, la caja irá más plana, o levemente volteada hacia el que toca, para conseguir una mayor superficie de pegada. Aquí juega mucho el golpe plana de la baqueta, de hecho, la mano baja hasta el nivel del parche de la caja y la baqueta recorre desde el aro hasta el centro del parche con la bellota. Y miles de técnicas que veremos, pero ahora no me quiero enrollar mucho. Los timbales, a mi personalmente me gustan medidas más o menos grandes (14, 16, 18-Tom1, Tom Base, Tom Base), una afinación tensa y aguda, y unos parches Remo Fberskyb (blanco).

    La afinación del bombo, o el parcheado del bombo depende del sonido que más te convenga en el momento, y el motivo que le quieras dar. La medida por comodidad o por estética está muy bien, pero hoy en día para sacar sonido, con un 20’’, puedes sacar un sonido como si fuera un 24’’.

    Lo importante es conjugar un sonido característico. Esto no es el sonido que vas a usar durante el tiempo que toques a lo largo de tu vida, de hecho, el gusto y las sensaciones es algo que va cambiando cada poco tiempo durante toda la vida, pero con afinaciones, y sin mucho artefacto se puede empezar a investigar y poder lograr que la batería tenga un sentido melódico en la música.

    Lete G. Moreno.

  • 2 comentarios to “La batería en la melodía”

    • Bigote on 13 diciembre 2009

      Esta de lujo este artículo, me sirve muchisimo,
      se lo pasare al bataca de mi grupo.

      un salu2

    • DiegoBlackmoore on 14 diciembre 2009

      Buenisimo tu articulo Lete muy util!!!!

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