Hay veces que los remedios de la abuela no sirven, y conviene consultar con un especialista cuando nos encontramos un problema frecuente y/o persistente respecto a nuestro aparato fonador.
He conocido casos cercanos de personas que sistemáticamente perdían la voz. A veces no es sólo que forcemos o usemos una mala técnica al hablar o al cantar. Tampoco se debe a la sobrecarga vocal a la que sometemos nuestro aparato fonador, debido a nuestro trabajo… a veces es una patología sencilla de diagnosticar y muy fácil de tratar.
Hoy vamos a comentar dos de las patologías más comunes que pueden afectar a cantantes y profesionales de la voz: El Reflujo y Los nódulos/pólipos en la garganta.
El Reflujo
Después de comer, el alimento llega al estómago bajando por el esófago. Una vez que el alimento llega al estómago, el estómago añade ácido y pepsina (una enzima digestiva) para poder digerir el alimento. El esófago tiene dos esfínteres que ayudan a mantener el contenido del estómago en su lugar. Dichos esfínteres actúan como puertas automáticas antes y después del estómago. El termino REFLUJO significa “para atrás o retorno del fluido”, y generalmente se refiere a retorno del fluido del contenido del estómago que asciende a través de los esfínteres hacia el esófago o hacia la garganta.
Cuando el reflujo sube por el esófago a través del esfínter superior hacia la garganta, tenemos lo que se llama “enfermedad por reflujo laringofaringeo”.
Las estructuras en la garganta (faringe, laringe y pulmones) son mucho más sensibles a la acidez estomacal y a las enzimas digestivas, por lo que pequeñas cantidades de reflujo pueden causarnos mucho daño.
Normalmente no caemos en la cuenta de este problema, y sólo un examen médico puede revelarlo, cuando los síntomas más habituales son ronquera, tos crónica, carraspera frecuente, dolor o sensación de cuerpo extraño en la garganta, sensación de un nudo en la garganta, problemas al tragar, sabor amargo o mal aliento en la boca (especialmente en la mañana) y dificultad para cantar, especialmente con las notas altas.
El tratamiento más común en este tipo de problema, es utilizar un protector gástrico todos los días en ayunas, para contrarrestar la acidez del estómago.
Los nódulos y pólipos
Los nódulos son la patología benigna más frecuente de las cuerdas vocales y se manifiestan principalmente en mujeres entre los 20 y los 50 años de edad. Por su parte, los pólipos afectan preferentemente a los varones de entre 30 y 60 años y requieren normalmente de una intervención quirúrgica para su resolución.
Cuando se presenta un problema de la voz que se alarga más de quince días o se repite con frecuencia es necesario acudir al otorrinolaringólogo.
El tratamiento se asienta sobre tres pilares fundamentales: la medicación, la rehabilitación y la cirugía. Una buena alternativa es que el especialista coordine el tratamiento con logopedas, e incluso con psicólogos.
En muchas ocasiones basta con iniciar la rehabilitación para resolver una disfonía. En cada una de las sesiones se corrigen poco a poco los malos hábitos de emisión vocal enseñando al paciente técnicas de relajación de la laringe y de emisión de voz. Este tratamiento suele ser suficiente cuando se trata de nódulos de formación reciente. En cambio, los que son más antiguos requieren microcirugía laríngea antes de iniciar la rehabilitación para evitar que reaparezcan. Hay que señalar que este tipo de cirugía, aplicada tanto a nódulos como en el caso de pólipos y edemas, apenas ocasiona complicaciones y tiene unas expectativas de éxito cercanas al 98%. La cirugía también es muy eficaz en lesiones de las cuerdas vocales y ciertas malformaciones congénitas.
En los últimos años ha habido un aumento muy importante de recursos diagnósticos y terapéuticos en la patología de la voz. Además, con estos nuevos tratamientos, especialmente con los quirúrgicos, se obtienen mejores resultados y menos complicaciones.
Bibliografía: Sociedad Española de Otorrinolaringología y Patología Cérvico-Facial y El periódico de la farmacia (nº39)








Miguel Leviñanco on 20 abril 2010
Muy bueno el articulo. Es mas me has sacado una gran duda que vengo teniendo desde hace años vengo lidiando con esa sensacion de nudo en la garganta o problemas al tragar y la verdad que nunca fui a hacerme ver, y especialmente por dejadez, pero veo que si uno lo deja pasar se puede agravar esto. Te aclaro que no soy cantante (solista) pero suelo hacer apoyo de coro o en algunos casos segunda voz, y me ha pasado que en las primeras canciones va todo bien pero despues empiezo a sentir molestias (tambien puede ser que no este cantando bien, y es posible ya que no manejo tecnica vocal).
Gracias Gema!!
Ángel Rök Stone on 8 junio 2010
Sensacional Vau. Efectivamente a mi me descubrieron en una revision de nuestro “luthier” que lo que me hacia estar afonico y con carraspera por la mañana era el maldito reflujo. Desde entonces he mejorado muchisimo e incluso he subido de tono. En mi caso tambien me recomendaron dormir en un angulo de inclinación de 15/20º aprox para evitar que el jugo gastrico llegue a la laringe…puajjj me esta dando asquito y todo..jejeje. Recomiendo a todo el mundo dejarse asesorar por un profesional. En España los hay y muy buenos y encima en la Seguridad Social no te van a cobrar. Gracias a mi otorrinolaringologo de corazón. Y a ti por compartir tu experiencia
Gema Vau on 8 junio 2010
Hola chicos, respecto al “nudo en la garganta” puede ser por ansiedad o incluso por una hernia de hiato (uno de los esfínteres está dañado y es como una tubería que no “traga” a buen ritmo produciendo una obstrucción si por ejemplo, comemos muy rápido). Es bueno observarse, y acudir a un especialista, a veces el problema se soluciona con un simple omeoprazol todas las mañanas :-)
Saludos!
dagarod on 27 agosto 2010
Es realmente relevante este artículo. A mí también me hace reflexionar, observarme y darme cuenta de que sufro de alguna manera el reflujo. Además de ser incómodo simplemente por el hecho en sí físico, no pensaba que a nivel vocal pudiera tener una repercusión tan directa. Bien es cierto que esto me ha hecho controlar mucho más mi alimentación los días de concierto porque como haga algún pequeño exceso lo sufra en directo. Cosa que desencadena un malestar que a veces cabrea.
Gracias guapísima por tus conocimientos, y sobretodo por compartirlos.