Sin más pretensiones que acercar un poco el trabajo de los profesionales de la música más venerados, discutidos, amados y odiados desde el principio de la industria discográfica, este articulo, como primera parte de una serie, intenta reflejar mi experiencia en este campo, sin sentar cátedra, para intentar esclarecer todos los puntos que históricamente han sido desconocidos, malinterpretados o ignorados.
El término “producción” en el ámbito musical siempre ha estado rodeado de un oscurantismo y misterio que, a menudo, ha llevado (y sigue llevando) a equívoco. Una de las razones es que la palabra usada en diferentes contextos (sobretodo dentro de las múltiples variantes en el mundo del arte) conlleva diversos significados y matices. Por ejemplo, en el cine o la televisión, la producción se asocia con la logística en general, como la intendencia (catering, localización…), los recursos (transporte, vestuario, decorado…) y también, siendo ésta la ejecutiva, tiene que ver sobretodo con la parte financiera (casi siempre).
En la industria musical, la producción es algo completamente distinto. Lee el artículo completo »



