Hay maneras diferentes de interpretar la batería, sobretodo dependiendo del factor y de la condición de quien la toque o quien se prepare a componerla. Los hay con doble bombo, también los hay sin timbal aéreo o con mil timbales más, y un largo, largo etcétera. Pero de lo que uno no se puede olvidar, es que la batería, dicha como sí, es un instrumento rítmico y jamás se podrá salir de ese margen que cada instrumento adquiere en su campo.
La batería puede ser un instrumento más o menos difícil para algunos, para otros es solo el acompañamiento, aunque mirándolo desde cierto punto de vista, puede llegar a serlo, aunque no debemos olvidar que la batería data de un campo del cual no se podría tener música si no es por su función, el ritmo. Uno de los dos pilares del hacer de la música, (junto al “oído”), que pueda tener algún músico o no músico.
Partiendo desde la base de que la batería es un instrumento rítmico, se puede observar que todos sus elementos están en una especie de armonía. Principalmente está compuesta por platillos, timbales y tambores. Estos tres elementos se complementan unos a otros permitiendo que la batería sea un instrumento de percusión muy completo. Lee el artículo completo »



