Sin más pretensiones que acercar un poco el trabajo de los profesionales de la música más venerados, discutidos, amados y odiados desde el principio de la industria discográfica, este articulo, como primera parte de una serie, intenta reflejar mi experiencia en este campo, sin sentar cátedra, para intentar esclarecer todos los puntos que históricamente han sido desconocidos, malinterpretados o ignorados.
El término “producción” en el ámbito musical siempre ha estado rodeado de un oscurantismo y misterio que, a menudo, ha llevado (y sigue llevando) a equívoco. Una de las razones es que la palabra usada en diferentes contextos (sobretodo dentro de las múltiples variantes en el mundo del arte) conlleva diversos significados y matices. Por ejemplo, en el cine o la televisión, la producción se asocia con la logística en general, como la intendencia (catering, localización…), los recursos (transporte, vestuario, decorado…) y también, siendo ésta la ejecutiva, tiene que ver sobretodo con la parte financiera (casi siempre).
En la industria musical, la producción es algo completamente distinto. Lee el artículo completo »
¡Debería! Porque muchas cosas se descubren cuando otros nos escuchan, o nos escuchamos nosotros mismos sin estar tocando. Es sorprendente la de cosas que pasan mientras estamos tocando, algunas de ellas muy buenas y otras, no tanto, y por ello es muy importante grabarse con frecuencia y escucharnos para darnos cuenta de qué hacemos mal mientras tocamos. Entonces esos magníficos ligados no son tan fluídos, ni esas notas tan limpias, ¡¿y ese bending que sonaba tan afinado?! Al escucharnos identificamos los fallos y podemos ponernos manos a la obra para trabajar esas cosillas que impiden que nuestra ejecución sea impecable.
Una vez vamos puliendo nuestros principales puntos flacos es una idea interesante pasarle a otr@s lo que nos hemos grabado para ver qué opinan sobre aquello que creemos haber mejorado. Sobre a quién es mejor pasárselo, ¡no te lo pienses mucho! Alguien que sabe más que tú seguro que te ayuda, pero hasta la opinión de un amigo que no entiende de música puede servirte de mucho, ya que entiende la música de forma distinta. Si ya piensas en subir tus grabaciones a plataformas públicas, ten en cuenta que cualquiera puede decirte cualquier cosa; aprende a filtrar las críticas, a detectar las que te ayudarán y a desechar las que van sin intención alguna de echarte una mano.
Y sobretodo, ¡nunca pierdas las ganas de seguir avanzando!
Hace un par de meses os escribía sobre la inauguración de mi canal de YouTube y os contaba que lo usaría para hacer vídeos para el blog. Hoy os traigo el primero de ellos, la primera parte de una serie de vídeo lecciones que tratarán sobre la grabación de audio y una pequeña parte de algo mucho mayor que se avecina (misterio…). Pero no diré más, todo se sabrá allá cuando Dream Theater saque su próximo disco.
Espero que os mole, para cualquier duda u observación y sugerencia, estaré encantada de atenderos.