Nociones Básicas de Canto Moderno: Respiración
Vau
Enero 13th, 2010
Todos cantamos de forma natural desde pequeños. El que más y el que menos tararea mientras hace cosas manuales, en el coche, escuchando la radio, paseando, o cómo no, en la ducha.
El primer instrumento del cual tomamos conciencia es nuestra voz, y por imitación, comenzamos a emitir los primeros sonidos. De hecho lo hacemos desde que al nacer soltamos el primer llanto, ahí es donde empieza todo. El aparato fonador es el instrumento más complejo que existe, es único y también es el más íntimo, ya que somos nosotros quienes formamos y a la vez manejamos dicho instrumento. Cualquier cosa puede afectarnos, un mal día, una dolencia, una mala digestión… es un instrumento fascinante de investigar y muy difícil de dominar.
Si un músico de cualquier instrumento, o estudioso de la música teórica, ha de ser un viajero incansable hacia la perfección, un cantante lo ha de ser mucho más; si a eso añadimos el desgaste natural de nuestro propio instrumento debemos decir que sólo el afán de conocimiento, la pasión y la infinita paciencia pueden salvar a un cantante de las posibles frustraciones cuando se sumerge en su aprendizaje.
Cantar es algo bastante visceral y primario. Por ello, lo más importante cuando nos decidimos a empezar a investigar sobre cómo hacerlo de la forma más correcta, es no dejar de pensar que, como cualquier otra actividad para la cual el cuerpo humano esté “diseñado”, ha de hacerse de la forma más natural posible.
Esto nos lleva a la regla de oro: si te duele o daña… ¡PARA! Hay algo que no estamos haciendo bien. Cantar no es sufrir para dar ese agudo, ni notar que la vena del cuello te va a estallar, ni mucho menos.
Dicho esto, la primera idea que me gustaría poner sobre la mesa, aparte de la evidente complejidad, es la fragilidad de nuestro instrumento. Es por ello, debemos cuidarlo para que nos permita muchos años de investigación y entretenimiento. Parece absurdo pensar que se debería aprender a hablar una vez que ya sabes hablar de una forma determinada; Seguramente lo primero que nos imaginamos es que mejorando la dicción, podríamos mejorar la forma de hablar significativamente. No me estaba refiriendo a eso, sino a algo tan básico y tan necesario como la respiración. En sucesivos artículos hablaremos también de la colocación de la voz.
Imaginemos una gaita. Entre otras piezas, la componen: una enorme “bolsa” llena de aire, y unos tubos de madera con pequeños agujeros, los cuales permiten dar diferentes notas. Imaginemos ahora que la gaita no se llenara lo suficiente de aire, y que el gaitero tuviera que dar una nota de larga duración. Si no rellena adecuadamente la “bolsa”, no puede mantener la nota en el tiempo, pero además, si no utilizara un buen flujo de aire, no sonaría brillante y poderosa, sino apagada, temblorosa, incluso caída en cuanto al tono, no dando la nota que es, por mucho que el gaitero se esfuerce en dar con los agujeros a tapar, con una ejecución perfecta de sus manos.
En un instrumento de viento, el aire lo es todo y, amigos, nuestra voz es, sobre todo, un instrumento de viento (más adelante hablaremos de las cuerdas vocales y su función).
La respiración a la hora de cantar, (así como la bolsa de la gaita) ha de permitir tener una buena reserva de aire que provoque un caudal adecuado.
El primer mito a desmontar es la forma que tenemos de respirar naturalmente. Salvo cuando somos bebés (y como muchas otras cosas buenas, lo acabamos perdiendo según crecemos) de adultos solemos respirar con la parte alta de los pulmones; no hay más que ver el jadeo cuando nos fatigamos, solemos levantar los hombros, hinchar el pecho y realizar inspiraciones cortas para recobrar el aliento. ¡Se nos mueve todo el cuerpo! Puedes tomar conciencia de que esta forma de respirar haciendo el siguiente ejercicio, enfrente de un espejo:


*****
*****
Ejercicio 1: “Agarra tu hombro izquierdo con tu mano derecha
y tu hombro derecho con tu mano izquierda
cruzando por delante de ti y dejando caer los codos
de forma natural sobre tu pecho.
Delante de un espejo, respira de forma natural,
tomando aire por la nariz.
Observa qué ocurre.”
*****
***
*
Normalmente solemos encontrar que levantamos los brazos (algunos mucho, otros sólo ligeramente), notamos que se elevan los hombros y vemos bastante claro que estamos respirando con la parte alta de nuestros pulmones (el pecho).
Entonces… ¿qué sería lo correcto? Hacer una respiración diafragmática. El diafragma es un músculo con forma de paracaídas que separa la cavidad torácica de la abdominal. Cuando tenemos hipo es porque ese músculo se ha descompensado. En el canto es nuestro gran aliado ya que permitirá apoyar la respiración sobre él, y hacer que podamos enviar el aire (y el chorro de voz) bien lejos, como si de una cama elástica se tratase.
Bien, los primeros dos objetivos serían: aprender a respirar utilizando el diafragma y de esta manera aumentar progresivamente la capacidad pulmonar.
Os propongo realizar ahora otro ejercicio para comenzar a trabajar la respiración diafragmática o abdominal.
Ejercicio 2:
“Tumbado sobre una superficie lisa (la cama, el suelo…) nos colocaremos
un libro que pese un poco sobre el abdomen.
Trataremos con nuestra respiración de concentrarnos en hacerlo bajar y subir,
no utilizando los músculos para levantarlo sino con la RESPIRACIÓN.
Iremos notando que cogemos más aire del acostumbrado y notaremos
que la tripa “se hincha” pero no solo por la parte delantera,
sino también un poco, en los costados.
¿Lo notas?”
Nos estamos dando cuenta de que la “bolsa” de la gaita de la que hablábamos, es ahora nuestro tronco. De hecho, mas que una bolsa, imaginemos un fuelle (de esos de chimenea), que se hincha por los lados también. Para terminar de tomar conciencia de que podemos llenar mucho más los pulmones de lo que creemos, retomaremos el ejercicio 1 que os proponía frente al espejo.
Ahora trataremos de no levantar los hombros ni brazos, y sí de llenar la parte del abdomen, que está libre. Las costillas bajas (flotantes) se abren, y notamos que se “hincha la tripa”. Si realizamos series de respiraciones (inspiración y espiración) cogiendo aire en cuatro tiempos y soltado por ejemplo, en 8 tiempos, luego en 10, en 12… veremos como cada vez somos capaces de coger más cantidad de aire en esos cuatro tiempos de inspiración, y soltar por tanto aire durante más tiempo (tratando siempre de que el soplo sea lo más continuo posible en intensidad, de principio a fin de la espiración), aumentando así nuestra capacidad pulmonar y nuestro caudal de aire para después poder dar notas más largas, mejor afinadas y con mayor calidad sonora y volumen.
Es importante dejar claro que aunque se nos “hinche la tripa”, en realidad estamos llenando los pulmones, ya que al forzar al diafragma a bajar más, focalizando la respiración en ese músculo, próximo al abdomen, ayudamos a que los pulmones se llenen más hacia abajo (y a los lados, pensemos siempre que somos seres en “tres dimensiones”), y ganando espacio para nuestro preciado aire, que tantas veces nos falta a la hora de cantar.
Practicar la respiración diafragmática y aumentar la capacidad pulmonar es la base para poder cantar. Así que, ¡¡a practicar!!
Vau
(Profesora de canto y vocal coacher)
www.myspace.com/houseky
Artículos relacionados
Anterior: Rocking in the Free Encuesta: ¿Cuál te suena mejor?
Siguiente: Los acoples del cantante




1 Charlie Kosto and Full 13 Enero 2010
Muy bueno y muy cierto todo!.
2 Juan Fernández 13 Enero 2010
Que bueno el artículo Vau! Esto es lo mejor de escribir en este blog, uno no para de aprender de la gente que tenemos por aquí…así da gusto :)
Un Saludo!
3 Rober 13 Enero 2010
100% deacuerdo con juan, cada vez que entro al blog (2-4 veces a la semana) salgo aprendiendo muchisimo con articulos como este. Deberiais daros a conocer mas
4 PEDRO 13 Enero 2010
Joder pedazo de articulo, muy bueno
5 Fel 14 Enero 2010
Muy muy bueno. Hay que tenerlo en cuenta.
Saludos!
6 Nani 14 Enero 2010
Genial el artículo! está muy bien, deseando leer el siguiente!!
7 Pedro 14 Enero 2010
Muy interesante, lo iré siguiendo paso a paso, gracias
8 Johnny 14 Enero 2010
Joder vau!!!
muy pero ke muy bien tia!!!, no sabía ke tenías un block, ahora, ya te digo, ke me lo he guardado en favoritos para leerte en las horas muertas del curre, ejjejee, mas ke nada porke hay muchas cosas ke uego se van olvidando…jejejej
a ver si me escapo a ver a los bisfer, ke tengo ganas!!
un besote!!
9 inchains 14 Enero 2010
Se ve que esta chica sabe muchisimo, que razon tiene en lo que dice!
10 Gema Vau 14 Enero 2010
Muchas gracias por los comentarios a tod@s; me alegro que mis aportes os gusten y hayan tenido tan buena acogida.
Próximamente, ejercicios de calentamiento!
11 Joan Gómez 15 Enero 2010
Gran artículo! me viene de perlas justo ahora que estoi empezando.
12 Sahid 20 Enero 2010
muy buen articulo, explicado magníficamente.
Cuando entre a la escuela de música, mi maestra de coro solo dijo, para cantar usamos el diafragma, no me dio técnicas, ni ejercicios ni nada de eso. Al final me decepcione de ver que no avanzaba nada y deje de un lado el coro. Así que gracias por este articulo tan bien estructurado, me ayudo de mucho.
13 Ana Isabel 24 Enero 2010
Muy bueno, ¡qué gran aportación!
14 javi 19 Febrero 2010
me vendrá genial para iniciarme, jeje.
15 fERMIN 7 Marzo 2010
YA ME GUSTARIA QUE TODOS MIS COMPAÑEROS DEL CORO AL QUE PERTENEZCO SE ENTERARAN DE ESTOS CONSEJOS TAN IMPORTANTES,MUCHAS GRACIAS,
16 Juanmi 10 Julio 2010
Todos los que tocamos un instrumento de viento, tenemos interiorizada en mayor o menor medida la respiración diafragmática…