Nunca está de más llamar la atención sobre algo tan esencial y tantas veces comentado como la importancia de un buen calentamiento antes de hacer cualquier ejercicio físico, tocar un instrumento, o ambas cosas, como se da en el caso del canto, donde nuestro cuerpo es el instrumento a utilizar.
Vayas a cantar delante de tus padres o amigos, en un recital sentado o de pie acompañándote de otro instrumento, o en un concierto donde tendrás que bailar o moverte mucho para animar al público, previamente debes tener en cuenta y cuidarte de disponer de unos minutos para calentar adecuadamente. No hace falta que sea justo antes de salir y da igual la hora a la que lo hagas; lo importante es que hagas este calentamiento ese mismo día (sin siesta de por medio) y que luego justo antes de salir, te relajes (los nervios te lo agradecerán) estires el cuerpo y si notas la garganta y la “máscara” (cara) fríos o en tensión, hagas algunas series de vocalizaciones y escalas para refrescar la “memoria” de tus músculos. Seguramente, llevarás todo el día hablando y moviéndote después de haber hecho un calentamiento efectivo, y sólo será necesario que termines de poner a punto tu instrumento para salir con todo en su sitio.
Aunque lo ideal (en caso de un concierto de varios temas) sería comenzar el repertorio cantando una canción que nos ayudara a calentar y no nos exigiera llegar a notas fuera de nuestra tesitura natural, muchas veces hemos de comenzar a lo grande, con un tema que entre fuerte y contundente en los oídos de los asistentes… y sin un buen calentamiento, sería imposible comenzar un concierto de estas características cantando de forma correcta y sin riesgos.
Hay muchos tipos de ejercicios y hablando de los más básicos, los dividiré en:
• Estiramientos
• Respiraciones
• Máscara
• Vocalización
• Escalas
Para estirar el cuerpo nada mejor que realizar un trabajo de movimientos lentos combinándolo con respiraciones, para así ir entrando en materia y relajarnos. Si a la vez combinamos esto con un calentamiento de la máscara y la garganta junto con una serie de notas cantadas, estaremos calentando todo a la vez.
En este artículo, me voy a centrar en los estiramientos, y en sucesivos artículos, iré desgranando cada una de las partes esenciales del calentamiento, para finalmente perfilaros una rutina para antes de comenzar una actuación, consistente en varios ejercicios combinados para conseguir calentar todo el cuerpo y el instrumento vocal en tiempo récord y de forma muy efectiva. Yo misma utilizo esta rutina cada vez que me subo a un escenario, y permite comenzar con toda la fuerza y seguridad desde el primer minuto.
Antes de empezar:
• Esencial: hacer estos ejercicios MUY DESPACIO. Hay que hacer el ejercicio propuesto de forma efectiva y para eso de nada vale apresurarnos. Lo único que podemos conseguir es marearnos o contracturarnos.
• Respiración: cuando realicemos un ejercicio de estiramiento, habrá un momento de tensión. Siempre hay que procurar que en ese momento de tensión, nuestra respiración sea de expulsión del aire. ¿Por qué? Porque al expulsar el aire, el cuerpo se relaja en contraposición a la tensión del ejercicio. De esa forma, ambas acciones se contrarrestan, y tienden a lo neutro, a lo natural, lo cual es primordial, para no hacernos daño.
• Usaremos siempre que se nos indique, la posición neutra para todos los ejercicios: De pie, con el cuello y los hombros relajados, las piernas un poco abiertas y alineadas con los hombros y las rodillas un poco flexionadas.

Ejercicio 0: El bostezo
El mejor y primer ejercicio cuando queremos “desperezar” el cuerpo, es bostezar. Trataremos de hacerlo de forma natural o forzada, pero bostezar nos vendrá genial para estirar bien la garganta y tonificar sus músculos. ¡Por algo lo hacemos nada más levantarnos!
Aparte de esto, el bostezo es una técnica que se utiliza en canto moderno, y de esta manera, lograremos recordar la posición abierta de la garganta y hueca de la boca, que debemos mantener a la hora de cantar.

Ejercicio 1: Cuello
Con la barbilla cerca del pecho, mirando abajo, rotaremos el cuello a la izquierda trazando un semicírculo, y llegando a arriba, mirando al techo. Al llegar arriba, bajamos recto la cabeza otra vez, llegando otra vez la barbilla cerca del pecho.
Repetimos operación al otro lado, rotando el cuello a la derecha y trazando semicírculo hasta llegar arriba al techo. Bajamos otra vez la cabeza hasta la posición inicial.
La respiración de este ejercicio va así: Cogemos aire al hacer el semicírculo (en ambas direcciones) y lo soltamos al bajar la cabeza hacia el pecho, notando cómo se estiran trapecios y parte posterior del cuello.
Realizaremos varias series muy despacio y estirando bien, notando cómo nuestro cuello se estira en su totalidad, ampliando el semicírculo todo lo posible e identificando dónde tenemos la tensión, si la hubiera. El número de series, dependerá de cada persona, pero aconsejo hacer un mínimo de 8. Si necesitas más estiramiento, adelante, continúa hasta que no haya tensión y notes el cuello liberado.
Ejercicio 2: Hombros
Posición neutra. Nos vamos poniendo de puntillas mientras nos “encogemos de hombros”. Notamos como se estiran piernas y espalda, y tratamos de subir al máximo tanto talones como hombros. Soltamos y dejamos caer talones y hombros de forma natural, rebotando varias veces los hombros pero sin agresión, simplemente soltando. Trataremos de estirarnos cada vez más, hasta el fin del ejercicio. 8 repeticiones mínimo. Si necesitas más, continúa.
La respiración será cogiendo aire en posición neutra, y soltándola según subamos hombros y puntillas.
Ejercicio 3: Espalda
Estos dos ejercicios me los enseñó una fisioterapeuta cuando tenía 12 años. Siempre he tenido problemas de espalda y creedme, son geniales para estirarla y alivian mucho cuando notamos los músculos contraídos (a menos que tengamos un daño severo que tengamos que tratar con un profesional).

1. Posición: en el suelo, nos apoyamos sobre nuestras rodillas y sobre las palmas de nuestras manos (lo que comúnmente se denomina, “a cuatro patas”)
En esta posición, comenzamos a estirar un brazo para delante, y recogemos. Se trata de llegar a la pared de enfrente, tratando de no perder la alineación de las caderas (se trata de estirar la espalda). Luego estiramos el otro brazo de igual forma, (la cabeza alineada con la espalda, esto es, mirando al suelo). Haremos 8 repeticiones por cada brazo, no olvidar la respiración, en primera posición cogemos aire y lo expulsamos cuando estiremos el brazo para alcanzar la pared.
2. En la misma posición inicial, cogemos aire, estiramos ambos brazos hacia la pared de enfrente y dejamos caer el tronco, pegando la frente en el suelo y sentándonos sobre nuestras rodillas. Estiramos los brazos todo lo que podamos y empujamos el pecho contra el suelo, mientras exhalamos.
Volvemos a la posición inicial, cogemos aire, y ahora arqueamos la espalda hacia el techo, de forma opuesta, esto es, inclinamos cabeza y metemos pelvis, mientras subimos la espalda y notamos como se estiran las dorsales.
Mientras estiramos las dorsales, exhalamos. Haremos 8 repeticiones de cada curvatura.
Para terminar, nos ponemos de pie (despacio, la cabeza lo último) y finalmente al llegar a la posición neutra saltamos, soltando piernas, brazos, cuello… como si fuéramos muñecos de trapo, mientras cogemos y soltamos aire a voluntad. Nuestro cuerpo está ahora estirado y templado para comenzar con otros ejercicios.
Siguiente entrega: “Calentamiento de la voz: Respiraciones”








Juan Fernández on 20 enero 2010
Calentar de manera adecuada un instrumento tan delicado como es la voz debe de ser vital…Interesantísimo!
Laura López on 20 enero 2010
Gema, me encantan tus artículos son super interesantes. Que pena que no viva en Madrid, porque no dudaría en ser alumna tuya. Un besazoooo
Joan Gómez on 20 enero 2010
Muy interesante, de verdad.
Fel on 21 enero 2010
Me gustan tus artículos.
Tengo que decir que estos ejercicios me parecen excesivos, si solo vas a cantar (a no ser que te muevas como Mick Jagger). Por eso espero deseoso la siguiente entrega.
Saludos y a seguir así!
Gema Vau on 22 enero 2010
Gracias chic@s!
Felipe, gracias por el comentario, los ejercicios planteados son material para estirar sobre todo la parte alta del tronco, para algunas personas (en concreto alumnos míos que trabajan en oficinas, o mucho tiempo sentados)son muy útiles y los hacemos antes de cada clase. No obstante antes de una actuación basta con un par de estos ejercicios combinados con los que explicaré en sucesivos artículos ;-). Me alegro de que te sean útiles mis aportes, y espero que los sigas y continúes participando :-D
Un abrazo!
Miguel Leviñanco on 22 enero 2010
Muy bueno!
Johnny on 22 enero 2010
Vau, mucy bueno de verdad!!!
un besazooo
sergio gutierrez on 14 febrero 2010
Hola yamo sergio me gustaria aprender a dominar notas altas que me recomienda
Gema Vau on 28 marzo 2010
Hola Sergio, para dominar las notas altas es importante una buena gestión del aire y una buena colocación. Sigue mis artículos e irás encontrando pistas para ir trabajando. Aun así, lo más recomendable es que acudas a un profesor capaz, que te ayude a aumentar tu tesitura y a afianzar tus notas cómodas. Ánimo, un saludo!
myker on 2 abril 2010
Hola Gema
Quiero agradecerle por la dedicación de sus articulos los he estado escudriñando y me parecen muy interesantes y faciles de poner en practica. Saludos